Carillas y blanqueamiento: ¿Una relación complicada o un matrimonio feliz?

Lucir una sonrisa blanca y radiante es un deseo universal. Las carillas dentales han revolucionado la odontología estética, ofreciendo una solución rápida y duradera para corregir imperfecciones y lograr el tono deseado. Sin embargo, surge una pregunta recurrente entre quienes ya las llevan o se plantean ponérselas: ¿Se puede hacer un blanqueamiento si ya tienes carillas? La respuesta, como muchas cosas en odontología, no es un simple sí o no, sino que requiere una comprensión más profunda de cómo interactúan estos dos tratamientos.

La naturaleza inalterable de las carillas

La estrella actual son las carillas ultrafinas que respetan al máximo el esmalte natural. En Pavia Pardo, aplicamos técnicas de preparación mínima que conservan casi toda la estructura dental original. Las pacientes nos confían «quiero mejorar sin dañar mis dientes», y respondemos con disilicato de litio y porcelana translúcida que replican la luz natural de dientes jóvenes.

El proceso se completa en pocas sesiones con escáner intraoral en tres dimensiones que anticipa el resultado final. Ofrecen una durabilidad excepcional con cuidados básicos, superando a otras soluciones estéticas.

El blanqueamiento antes de las carillas: Una estrategia inteligente

Dada la naturaleza inalterable de las carillas, la mejor estrategia es siempre realizar el blanqueamiento antes de colocar las carillas. De esta manera, el dentista puede seleccionar el material de la carilla que coincida exactamente con el nuevo tono blanco de tus dientes naturales.

Imagina que quieres lucir una sonrisa de un blanco «Hollywood». Si primero te blanqueas los dientes, el dentista podrá elegir carillas de ese mismo tono. El resultado será una sonrisa uniforme y natural, donde las carillas se integrarán perfectamente con el resto de tus dientes. Si, por el contrario, te pones las carillas y luego decides blanquearte los dientes, los dientes naturales se aclararán, pero las carillas no, creando un contraste poco estético y poco natural.

Mantenimiento y la ilusión de un blanqueamiento

Aunque las carillas no se blanquean, sí que se manchan. Con el paso del tiempo, el consumo excesivo de café, té, vino tinto o tabaco puede depositar pigmentos en la superficie de la carilla, alterando su aspecto inicial. Esto es especialmente cierto en el caso de las carillas de composite, que son un poco más porosas que las de porcelana.

Un simple pulido profesional realizado por tu dentista puede eliminar estas manchas superficiales y devolver a tus carillas su brillo original. Es importante recalcar que esto no es un blanqueamiento en el sentido químico, sino una limpieza profunda que elimina los residuos que se han acumulado en la superficie. Sin embargo, el resultado puede ser tan impactante que te dé la ilusión de haber realizado un blanqueamiento.

El blanqueamiento de los dientes vecinos: Un enfoque alternativo

Si ya tienes carillas y sientes que tu sonrisa no es tan blanca como te gustaría, hay una estrategia que puede ayudarte a mejorar el conjunto. En lugar de intentar blanquear las carillas, puedes blanquear los dientes naturales adyacentes.

Este enfoque consiste en aplicar el gel blanqueador solo en los dientes que no llevan carillas. Al aclarar el tono de estos dientes, se reduce el contraste con las carillas, creando una sonrisa más uniforme y estéticamente agradable. Es fundamental que este procedimiento lo realice un dentista cualificado, ya que es necesario aplicar el gel con precisión para evitar dañar las encías o las propias carillas.

Sustitución de carillas antiguas: La única solución definitiva

Si tus carillas son muy antiguas y el color ya no te convence, la única solución definitiva para cambiar su tono es reemplazarlas por unas nuevas. Esto puede ser necesario si las carillas se han deteriorado con el tiempo, si el tono inicial ya no se adapta a tus gustos actuales o si el color de tus dientes naturales ha cambiado de manera significativa y las carillas ya no coinciden.

Reemplazar las carillas es un procedimiento más complejo que simplemente realizar un blanqueamiento, ya que requiere retirar las carillas antiguas y fabricar unas nuevas a medida. Sin embargo, es la única manera de lograr un cambio real y duradero en el color de tus carillas.

Consideraciones para pacientes con composite

En el caso de las carillas de composite, es importante tener en cuenta que este material es más propenso a mancharse que la porcelana. Por lo tanto, si eliges carillas de composite, tendrás que ser más cuidadoso con tus hábitos alimenticios y realizar pulidos profesionales con más frecuencia para mantener su aspecto inicial.

Además, el composite es un material que se puede reparar y pulir más fácilmente que la porcelana. Esto significa que si tus carillas de composite se dañan o se manchan, tu dentista puede repararlas o pulirlas sin necesidad de reemplazarlas por completo.

En resumen, aunque no puedes blanquear las carillas en sí, sí puedes trabajar en el resto de tu dentadura para que el conjunto luzca impecable y radiante. La clave es una buena planificación antes de ponerte las carillas, un mantenimiento regular para evitar que se manchen y, en última instancia, la posibilidad de blanquear los dientes vecinos o reemplazar las carillas antiguas si es necesario. ¡Consulta siempre con tu especialista para un diagnóstico personalizado y disfruta de una sonrisa blanca y deslumbrante por mucho tiempo!

FAQs

¿Es posible que el gel blanqueador dañe la adhesión de mis carillas actuales?

Generalmente los productos blanqueadores de uso profesional no debilitan la estructura de la porcelana ni del composite siempre que se apliquen correctamente. El mayor riesgo reside en las filtraciones si la carilla está desajustada, por lo que es vital que un experto revise el estado de los márgenes antes de aplicar cualquier químico potente cerca de las restauraciones.


¿Qué ocurre si blanqueo mis dientes naturales y quedan mucho más claros que mis carillas?

Este es uno de los problemas estéticos más comunes al realizar tratamientos por cuenta propia. Si los dientes naturales alcanzan una blancura superior a la de la carilla, esta última se verá amarillenta o grisácea por contraste. En estos casos la única solución para recuperar la armonía visual es sustituir las carillas antiguas por unas nuevas que igualen el tono recién obtenido.


¿Las carillas de porcelana pierden su brillo con el paso de los años como los dientes reales?

La porcelana es extremadamente resistente y mantiene su lustre mucho mejor que el esmalte natural. Sin embargo, aunque el material no cambie de color internamente, la acumulación de placa o el desgaste de la superficie pueden hacer que pierdan viveza. Un mantenimiento profesional periódico asegura que la reflexión de la luz sobre la cerámica siga siendo idéntica al día de su colocación.


¿Puedo usar pastas dentales blanqueadoras si llevo carillas de composite?

Debes tener precaución con las pastas blanqueadoras comerciales porque muchas de ellas son altamente abrasivas. En el caso del composite, estos componentes pueden rayar la superficie de la resina de forma microscópica, lo que irónicamente facilita que las manchas de café o vino se adhieran con más fuerza en el futuro. Es preferible utilizar pastas neutras y acudir al dentista para limpiezas especializadas.

¿Estás listo para recuperar el brillo total de tu sonrisa?

No dejes que la diferencia de tono entre tus carillas y tus dientes naturales apague tu seguridad. Un diseño de sonrisa perfecto requiere un análisis experto para que cada pieza encaje en armonía cromática.

Sobre el autor:

Dr. Carlos Pavia Pardo

- Número de colegiado: 46002800
- Colegio oficial: ICOEV (Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia)


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